Por:

Jorge Lendeborg

«Aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra» [Juan 8: 7].

Así le contestó Jesús a los fariseos y escribas cuando le presentaron a la mujer sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras: tú, ¿qué dices?»

Si algunos de los compañeros cineastas aprovechando la ley de incentivos al cine se animara a producir un “Remake Dominicano” de aquel acontecimiento del Nuevo Testamento, se necesitarían los 8 Kilómetros de arena de las playas de Bahía de las Águilas para escribir los nombres de los nuevos fariseos cuando acusen al gobierno del presidente Danilo Medina de corrupción.

Me imagino a Jesús poniéndose de rodillas y comenzar a escribir los nombres de aquellos que acuden a las marchas de protesta en contra de la corrupción y luego se montan en sus vehículos manejados por un militar que ellos no pagan, pero aprovecharon el mismo sistema que critican para que se les asignara. ¿Y esto qué es?

La escena continuaría con un close-up de los nombres de los periodistas y comunicadores que critican las conductas deshonestas de los funcionarios del gobierno, cuando muchos de ellos no pueden justificar sus riquezas, y otros no soportan una auditoria de la Dirección General de Impuestos Internos, ¿y esto qué es?

8 kilómetros de arena no serán suficientes cuando Jesús mire a su derecha y le de una mirada al empresariado dominicano que pregona una conspiración de corrupción cada vez que el gobierno tiene que aumentar los combustibles, pero adulteran sus bombas para obtener más beneficios, o el propietario que cada año incorpora varias compañías suplidoras fantasmas que al final de año desaparecen con el solo objetivo de evadir impuestos, ¿y esto qué es?

Una toma de la reacción del grupo de políticos parados a la izquierda del señor desvela los próximos nombres. Si, los de la oposición, que toman un evento social como la entrega de mochilas a niños necesitados para hacer un show mediático, cuando ellos gastan miles de millones de pesos en mítines, caravanas, bonches, publicidad y propaganda, regularmente en pagos realizados a un amigo, relacionado o compañero, ¿y esto qué es?

Aunque reconozco que hay algunos políticos honestos que gastan hasta cien millones de pesos en sus campañas electorales con el solo objetivo de servirle al pueblo. ¿Qué pasa?

Lamentablemente yo no tengo 8 kilómetros para escribir los nombres de todas las personas que Jesús escribiría en la arena de Bahía de las Águilas, menos si copio los nombres de los jueces y fiscales que venden sentencias como si fueran comerciantes del mercado de pulgas. Pero de algo estoy seguro, tu nombre y el mío también quedará impreso en las blancas arenas de la playa.

No, no estoy justificando el más mínimo acto deshonesto en la administración pública, pero querer culpar al presidente Medina de cualquier acto de corrupción de algún miembro de su gabinete, no solo es injusto, sino mezquino. Cada uno debe ser responsable de sus hechos, y así como la salvación es individual, la acusación, y condena debe ser mirada de forma individual.

La corrupción no está en la sábana, está en cada individuo que se quiera arropar con ella, no es cambiando un funcionario o un gobierno que se combate la corrupción, es cambiando tu forma de pensar, es cambiando tú.

La corrupción es un problema de todos, que nos afecta a todos, pero que requiere que cada uno de nosotros haga su parte para combatirla, así como el presidente Medina está haciendo su parte: Promulgación de la Ley 155-17, contra Lavado de Activo y el Financiamiento del Terrorismo, Promulgación de la Ley Orgánica de Administración Pública No 247-12, Promulgación de la Ley 311-14 de Declaración Jurada de Patrimonio, Promulgación de la Ley 309-10 de Amnistía Tributaria para el fortalecimiento de la capacidad tributaria del Estado, Promulgación de la Ley 82-79 de Declaración Jurada de Bienes, Decreto 543-12 que establece un nuevo Reglamento de la Ley Sobre Compras y Contrataciones de Bienes y Servicios.

Todo esto mientras enfrenta los problemas estructurales de una nación pobre, priorizando sus necesidades y orientando los recursos para eficientizar el gasto público, mucho más cuando la presión fiscal es muy baja y los recursos disponibles no son abundantes.

¡Nunca en la historia de nuestro país un gobierno, como el del Lic. Danilo Medina Sánchez, había enfrentado a la vez tantos problemas estructurales con tantos éxitos!

La esperada revolución educativa con la construcción de escuela y las tandas extendidas, las estancias infantiles, la alimentación gratuita en los planteles escolares, la reestructuración de nuestras red de hospitales públicos, la reactivación de la producción agroindustrial , la construcción de energía eléctrica de base para enfrentar el histórico déficit, la reforestación de nuestra media isla , el mejoramiento urbano a través de construcción de viviendas, la seguridad ciudadana con el 911, el servicio de asistencia vial, la alfabetización de nuestra población, el enfrentar y documentar a los inmigrantes , el proyecto de mejoramiento ambiental “Dominicana Limpia”, la creación de más de 600 mil plazas de empleos, y la disminución de la pobreza al más bajo índice en la historia de nuestra isla.

En fin, enfrentar problemas que la población había demandado solución y seguir con las políticas públicas de mejoramiento de la calidad de vida, como son los planes de política sociales de ayuda a los más desposeídos, como la tarjeta solidaridad, el banco de solidaridad, comedores económicos, la continuación de las líneas del metro y el teleférico de Santo Domingo.

Al ver los logros obtenidos, solo pienso en la frase más famosa del Quijote (Que no aparece en la obra) “Deja que LOS PERROS ladren Sancho amigo, es señal que cabalgamos.”

Jorge Lendeborg

Estratega en Comunicación y Marketing Electoral