Familiares del comerciante Chichi Manzueta Zorrilla, de La Romana, quien murió calcinado, pidió a las autoridades proteger al único testigo del caso, de quien dicen hay una trama para asesinarlo en el recinto carcelario donde guarda prisión.
Carmen Manzueta Zorrilla pidió que se haga un anticipo de pruebas al testigo-autor Pedro Alejandro Hidalgo (el brujo), ya que al mismo podrían matarlo en la cárcel para borrar el rastro de la participación del comerciante Darío Gasolina, de quien tiene muy buenas conexiones policiales.
Aseguró tener información de un supuesto contubernio entre autoridades desde el más alto nivel para que el presunto narcotraficante Gregorio Vilorio Pérez (Darío Gasolina) salga ileso del proceso criminal seguido en su contra.
“Si matan el testigo que ha confesado su partipaciòn en el crimen, dando detalles y señalando Darío Gasolina, la acción impune, por la muerte de mi hermano constituirá una afrenta para las autoridades salientes y las entrantes, pues el plan del que tenemos conocimiento se fragua en este periodo”, acotó Manzueta Zorrilla.
Tras cuatro meses de la medida de coerción impuesta a Darío Gasolina, por el asesinato del comerciante romanense, cuyo cadáver fue encontrado calcinado, sus familiares demandan de las autoridades avanzar con la investigación.
“Pedimos que se avance con la pesquisa y que se presente la acusación, porque tenemos que se ejecute una trama en medio del proceso de transición para borrar el proceso que existe en contra del principal acusado”, enfatizó.
Se recuerda que en el 2015 la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) apreso a Darío Gasolina, quien estaba prófugo desde diciembre de 2014 cuando dijo se le ocupó a una red que supuestamente dirigía 516 kilos de cocaína que tenían como destino a Estados Unidos.
En este caso fue favorecido con una variación de medida de coerción, por lo que al momento del asesinato del comerciante se encontraba en libertad.