Marisol Franco, esposa del narcotraficante César Emilio Peralta (César el Abusador), logró que un tribunal le cambiara la prisión por el arresto domiciliario e impedimento de salida del país.
La decisión fue emanada ayer jueves por el Cuarto Juzgado Instrucción del Distrito Nacional, tras una revisión obligatoria a la medida de coerción que la mantenía en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo-mujeres de San Cristóbal.
Después del 9 de septiembre, cuando le impusieron la coerción, Franco intentó sin éxito, por lo menos en siete ocasiones, que le otorguen la libertad provisional tanto ante la Corte como ante el Cuarto Juzgado de Instrucción.

Los abogados de la imputada siempre han mantenido el argumento de que se le violentaron los derechos fundamentales a Franco al tenerla en prisión a pesar de tener un par de mellizos que amamantar, además de otros dos hijos que están a su cargo y son menores de edad.

La defensa de Franco también dice tener pruebas de que los bienes que posee su cliente no son producto del lavado o el narcotráfico, como dice el Ministerio Público, sino que son bienes que su pareja se los ofreció y regaló, y que los mismos fueron adquiridos en el 2012, mucho antes de la nueva de ley de lavado de activos.

La investigación del Ministerio Público establece que la encartada adquirió bienes muebles e inmuebles que superan los RD$25 millones y que incluyen un apartamento en la Torre Kevany, valorado en RD$16 millones y un vehículo de la marca Mercedes Benz modelo S-500, valorado aproximadamente en US$120 mil, así como un reloj Hublot de 18 kilates, valorado en RD$750 mil, entre otros bienes de lujo.
Franco ha sido señalada por el Ministerio Público junto a otras 19 personas, todas con distintas medidas de coerción, como integrante de una red criminal que se dedicaba al lavado de activos, productos del narcotráfico, dirigida por César el Abusador, quien está detenido en Colombia a espera de extradición a Estados Unidos.