SANTO DOMINGO. La posición de la República Dominicana sobre la situación de crisis política y social en Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA) fue calificada por dirigentes políticos y expertos en relaciones internacionales como de “media tinta” y de una neutralidad que contradice principios democráticos.

“La posición de Rep. Dominicana en la Asamblea @OEA_oficial NO puede ser de medias tintas frente a la dictadura en Venezuela, es hora de unir esfuerzos con el resto de países de la región apoyando medidas claras en defensa de la libertad y la democracia”, expresó el dirigente reformista Víctor -Ito- Bisonó en su cuenta de Twitter luego de la exposición del ministro de Relaciones Exteriores del país, Miguel Vargas Maldonado.

En términos parecidos se expresaron en esta red social el jurista Enmanuel Esquea Guerrero, expresidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), y el exsenador Vinicio Castillo Seman.

“Lo que República Dominicana quiere para Venezuela es La Paz”! Dijo el Canciller Dominicano en la OEA! No sé por qué pienso en “La Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre” de Trujillo!”, escribió Esquea Guerrero.

Mientras que Castillo Seman, miembro del partido Fuerza Nacional Progresista (FNP), dijo: la “Postura RD ante OEA procura oxigenar a Maduro. Parte de los arreglos con China? Ni un sólo reproche a la dictadura y a debacle humanitaria”.

Durante el segundo día de sesiones de la 48ava. Asamblea General de la OEA, Vargas Maldonado abogó por una salida pacífica a la crisis que afecta a Venezuela, donde los protagonistas sean los propios venezolanos. “Nosotros no queremos eso para Venezuela, lo que el gobierno y el pueblo dominicano quieren para Venezuela es el fortalecimiento de su democracia y que la paz y la prosperidad prevalezca en la tierra de (Simón) Bolívar”, puntualizó.

Imparcialidad, no neutralidad

El experto en relaciones internacionales Nelson Espinal Báez criticó con dureza el concepto de paz expuesto por Vargas Maldonado en la OEA y apuntó que la posición imparcial de República Dominicana estuvo bien durante su papel de mediador, pero que en las actuales circunstancias apostar por la neutralidad es contradecir los principios democráticos.

“El gobierno de la República Dominicana viene de una mediación de Estado (con Venezuela) y el gobierno de la República Dominicana debe ser cuidadoso y respetuoso del proceso, pero eso no significa que usted debe renunciar a los principios democráticos, de la democracia que está muy por encima de cualquier coyuntura de mediación. Siempre he dicho que el mediador puede ser imparcial, jamás puede ser neutral. La neutralidad es ausencia de valores democráticos”, apuntó.

Al valorar la expresión del canciller dominicano sobre que el país quiere para Venezuela “el fortalecimiento de su democracia y que la paz y la prosperidad prevalezca en la tierra de (Simón) Bolívar”, Espinal Báez llamó la atención sobre el concepto de paz planteado por el gobierno dominicano, al que vio en este contexto relacionado con “una visión autoritaria de la sociedad”.

“La paz no debe ser usada como sinónimo de mantener un statu quo ilegal, ilegítimo y carente de equidad, de democracia y de libertades”, enfatizó.

En cuanto a la manera en que República Dominicana votaría ante una resolución de expulsión de Venezuela de la OEA, promovida por Estados Unidos, entiende que una abstención no sería coherente con el sistema democrático.